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miércoles, 23 de julio de 2014

Proliferan en Celaya aguas purificadas


*Asegura la coordinación local de Protección contra Riesgos Sanitarios que los establecimientos de aguas purificadas de Celaya cumplen con la norma
*En los ocho municipios de la Jurisdicción Sanitaria No. 3 hay registrados 132 establecimientos, de los cuales 95 están en la ciudad: Joel Gasca Gonzáles

 A. Pérez

Pareciera que hoy, poner una purificadora de agua es, como era antes, poner una panadería y vender “pan caliente”. Las grandes embotelladoras, enfrentan la competencia de los pequeños negocios familiares, o de grandes cadenas, pero con maquinarias pequeñas por todos lados, cerca de los clientes y más barato.
La coordinación local de Protección contra Riesgos Sanitarios asegura que, desde el punto de vista de sus registros, todos los establecimientos pequeños, con más razón las grandes embotelladoras, cumplen con la Norma Oficial Mexicana (NOM), NOM 201 y NOM 127: la primera especifica los parámetros sanitarios que requiere el agua purificada envasada, y la segunda las condiciones del agua potable que se utiliza para la purificación.
Esto significa que el agua comercial, embotellada o a granel, en cualquiera de los 132 establecimientos registrados y supervisados por la Coordinación de Protección contra Riesgos Sanitarios, de la Jurisdicción Sanitaria No. 3, con sede en Celaya, cumple las especificaciones de las normas señaladas, según comentó el Ing. Joel Gasca González, coordinador de esta unidad, dependiente de la Secretaría de Salud, aunque reconoció que existen sus riesgos externos, como en los autollenados, donde no hay personal y el consumidor tiene que acudir con su garrafón previamente purificado por él mismo para surtirse del líquido: si el lavado no se hace correctamente puede dejar algunos elementos contaminantes.
Desde el punto de vista del consumidor, estos establecimientos empiezan a tener mayor de manda, porque están más accesibles, pueden acudir a cualquier hora y el costo es más económico. El precio varía entre los 10 y los 12 pesos, contra los 24 y los 28 pesos aproximadamente, dependiendo del establecimiento, si es directo o de reventa.
En Celaya, un gran porcentaje de la población consume agua de garrafón. Desde hace más de 20 años dejaron de consumir el agua de la red de JUMAPA para consumo humano, aunque la dependencia asegura que el agua es potable.

SUPERVISA COFEPRIS CUMPLAN CON LA NORMA
Ing. Joel Gasca
La Secretaría de Salud, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), es la responsable de regular, controlar y fomentar los aspectos sanitarios en todos los establecimientos, atribuciones que especifica la Ley General de Salud en su Art. 17 bis., donde indica entre otros puntos: “el control sanitario de productos y servicios…  y de los establecimientos dedicados al proceso de los productos”.
El ing. Joel Gasca González, coordinador de Protección contra Riesgos Sanitarios, de la Jurisdicción Sanitaria No. 3, que comprende ocho municipios de la región, dijo que en esta zona tienen registradas, operando, con todos sus permisos, y bajo control sanitario, 132 plantas purificadoras, de las cuales 95 están en Celaya. Este año se han abierto entre 15 y 20 plantas purificadoras. Algunas también han cerrado, pero pocas, por cuestiones de mercado, más que por faltas a la norma.
Poner una planta de agua purificada, aunque están aumentando, tampoco es sencillo, tienen que cumplir con las disposiciones y especificaciones sanitarias que se indican, para el agua y hielo para consumo humano, envasados y a granel, en la NOM 201-SSA1-2002, donde señalan las características de las instalaciones: paredes, pisos, techos, conexiones y tanques de almacenamiento del agua potable, así como los análisis microbiológicos y fisicoquímicos del producto, equipos de purificación, análisis y almacenamiento del producto final, además del envasado y de los expendios a granel.
La inspección sanitaria, que realiza el personal local de la COFEPRIS, incluye además de todo lo anterior, la verifican los procesos y las condiciones del personal, con su equipo especial: cubre bocas, cubre cabelleras, el aseo personal, uñas cotas y sin barniz, por citar algunos requisitos.
Durante el tiempo de operación de una planta purificadora, los propietarios están obligados a llevar una bitácora de sus procesos, tal como lo señala la norma 6.5.1: “Debe existir una bitácora, en la que se establezcan las fechas en las cuales se hayan efectuado las operaciones de mantenimiento y limpieza de las cisternas, cajas, mangueras y conexiones de los vehículos de transporte”.
Estos registros deben contar con respaldos que aseguren la veracidad de la información y un procedimiento para la prevención de acceso y correcciones no controlados. Conservarse por lo menos durante un año y estar a disposición de la autoridad sanitaria cuando así lo requiera.
Según Gasca González, personal a su cargo, realiza inspecciones cada seis meses para confirmar que se esté cumpliendo con la norma, en todos sus aspectos, pero se pone especial atención en los resultados de los análisis microbiológicos y fisicoquímicos, que los propietarios deberían realizar cada mes.
Las visitas de inspección se realizan sin previo aviso. Para ello el verificador tiene que presentarse con una orden, debidamente identificado, se nombran  dos testigos y se levanta una cédula de verificación, entregando una copia al dueño o representante legal.
Si hubo anomalías, se suspenden las actividades de la planta, se ordenan las correcciones necesarias y se le da un plazo para que haga los ajustes; una vez realizados, se retiran los sellos para hacer las pruebas. Si son pruebas de laboratorio se apoyan en el equipo del gobierno del estado.
De acuerdo a estos registros, que lleva la coordinación local de Protección contra Riesgos Sanitarios, aseguran que las plantas de aguas purificadas, en Celaya, están trabajando de acuerdo a la norma, pero si los consumidores detectan alguna irregularidad deben reportarla al Te. 61 41002.

SE SURTEN DE JUMAPA 94 NEGOCIOS DE AGUA
Por su parte, la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Celaya, asegura que toda el agua que entrega el organismo operador a los usuarios es potable y cumple con las normas correspondientes, hasta la toma domiciliaria, y en los casos en que se han detectado metales pesados, se instalan plantas potabilizadoras. En la actualidad, hay dos: una en La Herradura y, la otra, en Santa Rita, la primera con capacidad de 25 litros por segundo, y la segunda para 30 litros por segundo.
No todas las plantas purificadoras se surten de pozos, JUMAPA tiene contratados 94 usuarios con giro comercial de venta de agua purificada, con una tarifa base mensual de 91.24 pesos, más la cantidad de metros cúbicos consumidos; además, por saneamiento se les cobra 1.97 pesos por cada metro cubico consumido.

USUARIOS DE JUMAPA DESCONFIAN DEL AGUA
Pese a que JUMAPA asegura que el agua que entrega a la población, a través de sus redes, es agua potable (apta para el consumo humano), la población desconfía y prefiere comprar agua de garrafón para evitar enfermedades.
Sergio Palma, Juana Medina y Ruperto Benito Díaz, consumidores de aguas purificadas, aseguran comprar agua de garrafón desde hace unos 20 años, porque el agua de la llave no es confiable para tomarla, pero también dicen que no se debe hervir, porque suelta sales y hacen mal, por eso compran de garrafón o se surten en los expendios que ahora existen.
Ellos compraban antes de otras marcas, de las grandes, pero ya están muy caras, aquí (Agua Noria), donde estaban, es más barata, 12 pesos contra 24, 25 y 28 pesos de las otras.
Se buscó contactar al representante de The Water House, una cadena de autoservicio de agua purificada a granel, que está abriendo varios establecimientos en la ciudad, pero no se reportaron, ahí el agua se vende a 10 pesos el garrafón; sin embargo, aquí el consumidor tiene que llevar su envase lavado, lo que para la autoridad sanitaria representa un riesgo, si no sepurifica adecuadamente.
En Celaya hay varias marcas de agua purificada y otras que no tienen razón social, entre algunas de ellas están: Agua Purificada Clarity, Aqua Noria, Agua Purificada Vital, Agua Purificada Ospur, Agua Purificada la Aquazone, Agua Purificada el Edén, Agua Purificada Celestial y Agua Purificada Castirin.

Aqua Noria, de las primeras en Celaya
Aqua Noria abrió su planta de agua purificada en 2004; fue, sino el primero, sí uno de los primeros expendios, en abrir la competencia a las grandes embotelladoras que tenían acaparado el mercado de la ciudad y la región, por no decir del estado y del país.
El I.Q. Francisco J. Mojica Valdez, ex empleado de Celanese, al quedarse sin trabajo buscó la forma de obtener ingresos para su familia y encontró éste del agua purificada. Como ingeniero químico sabe del negocio y del tratamiento que debe darse para cumplir con la norma, pero también para obtener un producto de calidad. En un tiempo se le conoció como “El Rey del Agua”.
Él accedió a platicar sobre de su experiencia, pero sobre todo del proceso de purificación de su planta, porque hay diferentes métodos y cuidados que se deben seguir para garantizar la calidad del producto.
Primero, cuenta con uno de los mejores equipos de Hidroagua, y tiene establecido un proceso que se basa en tres pasos fundamentales: la cloración, la ozonización y los rayos ultravioletas.
El proceso purificación del agua inicia con la cloración, que elimina el 99 por ciento de los organismos dañinos al ser humano, ya sean virus o bacterias; el agua clorada es enviada, a través de un hidroneumático, a los siguientes procesos, a una presión constante para el funcionamiento de los equipos; con esta presión, el agua pasa por un filtro de sedimentos, tipo lecho profundo, el cual elimina los materiales sólidos presentes hasta de 10 micras en el agua, obteniendo un aspecto claro y transparente.
Enseguida, el agua pasa por un filtro de carbón activado, que elimina los residuos de cloro, así como una amplia variedad de contaminantes orgánicos disueltos en el agua, incluyendo aquellos causantes del mal olor, sabor o color. Luego pasa por un suavizador, que remueve el calcio y el magnesio, causantes de la dureza.
Después de estos pasos, se llega al corazón de los modernos sistemas de purificación, al equipo de osmosis inversa. “El agua, libre de cloro y suavizada, entra al equipo de osmosis inversa, donde una bomba de alta presión envía el agua a las membranas, las cuales separan el agua de las sales y contaminantes fisicoquímicos y orgánicos, produciendo agua baja en sales por un lado, y agua con sales y contaminantes por otro.

Pasado este proceso, el agua osmótica es almacenada en un tanque de polietileno virgen. Con una bomba de acero inoxidable, con tanque hidroneumático de fibra de vidrio, se envía el agua a presión hasta la máquina llenadora, pasando por los tres últimos procesos: un filtro pulidor (abrillantador) de sólidos, que asegura la remoción de cualquier partícula de polvo o similar que pudiera haberse metido en el tanque de almacenamiento; la lámpara de rayos ultravioletas, los cuales destruyen a los virus y bacterias desde su ADN interior, esto asegura la calidad bacteriológica del producto final; y por último se inyecta ozono al agua, el cual es uno de los desinfectantes (germicidas) más poderosos y efectivos; mientras permanece en el agua desinfecta el garrafón, luego desaparece.

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